lunes, 9 de marzo de 2015

Ven y engordame: Capitulo 10


Capitulo 10
Me desperté cerca del mediodía, un viernes. Debería estar en clase, pero las ganas de dormir me pudieron. Miré mi techo durante varios segundo, contados mentalmente. Luego tendí mi brazo en busca del teléfono móvil, luego recordé que no tenia el móvil en esta habitación y me giré para seguir durmiendo, pero no lo conseguí y me levante para hablar con Cookie. Arrastre mi pesado cuerpo hasta el sofá y me deje caer, luego cogí mi móvil de la mesa y tecleé el nombre de Cookie en búsqueda de Whatsapp. ¿Adivináis? No me salia nada, porque no tenia su numero.
"Mierda" - Pensé. Ha pasado una semana y no me he dignado ni ha llamarla, ni siquiera me acorde de que ella fuera una persona real y no una cosa de mi mente. Entonces barajé varias opciones acerca de la posibilidad lejana que tenia de poder pasar un día más con ella, ya que no volveré al instituto por sencillas razones. Llevo toda la semana ocupada en anular mi matrícula que 1)no fue nada fácil porque 2)mis profesores no creen que sea conveniente para mi ego no estar haciendo nada todo un año. Madre mía, mi mente se ha comido a Ron Green.
 Borré el nombre de Cookie que había escrito en vano y escribí el de Piru. Le envié un mensaje que recibió en seguida y leyó en cuestión de segundos. Putos tics azules. Le contesté a su cordial pregunta "¿Que tal?" y pregunte por ella por cortesía. Cuando nos hubimos quedado sin tema de conversación le solté todo lo que quería decirle desde que escribí el "Hola" que originó todo lo dicho. Dudé en preguntarle así secamente, pero lo hice y no me pasó nada, sobreviví. Le pedí el numero de Cookie. Así, a pelo y sin protección. Ella me lo dio, así a pelo también y yo se la agradecí y no volví hablar con ella ese día.
Contemplé el número de Cookie como si de Panini Martín se tratase. La agregué a mis contactos y contemplé su nombre conjuntado con su numero. Tras un suspiró abrí su chat y puse"Hola", pero no lo envié, lo borré, bloqueé el móvil y me fui a comer.
Me llevé toda la tarde mirando el móvil como una enganchada, pensando en como abrir una conversación que impactara, algo que le hiciera pensar: "Hostia, Cake es la caña" o "Creo que me estoy enamorando" Me reí de mi triste y desesperado pensamiento.
- Cake. - Me llamó mi madre desde el pasillo. - Nos vamos a dormir a casa de la Abuela, coge tus cosas.
- ¡No! - Chillé saliendo a toda prisa de la salita. - ¡Me niego!
- ¿Te vas a quedar sola en casa Cake? ¿Con el miedo que te da?
- No. - Dije en voz baja. - Me niego a las dos cosas.
Mi padre salió del baño interponiéndose entre mi madre y yo, cada una en un extremo del pasillo.
- Que llame a una amiga, que se queden las dos juntas. - Dijo mi padre mientras buscaba las llaves de la casa y me las lanzaba.-. No las pierdas.
- Esa idea me mola. - Dije atrapando las llaves al vuelo. - ¿Por qué habéis decidido ir a dormir a casa de la abuela?
- Dulce Amargo a quedado con unas amigas del pueblo esta noche para ir a dormir, habrá que llevarla.
- Vale, llamaré a una amiga. - Dije sonriente. La oportunidad esta aquí.
- Nada de chicos. - dijo mi madre mirándome de reojos desde la otra punta del pasillo.
- No te preocupes mamá. - Dije riéndome mentalmente. - Nada de chicos.

Tenia la propuesta perfecta para que la primera conversación fuera inolvidable.




Corrí a la habitación para ponerme algo de ropa. Obviamente no iba a salir en pijama y mucho menos si iba a conocer a la madre de la persona a la que ahora mismo estoy intentando conquistar.
Me puse un pantalón vaquero oscuro una camiseta de imitación de Sakura en negra y gris (Soy una otaku pobre...) y me abrigué con una chaqueta de cuadros.
Me abroche los botines a toda prisa y salí de casa. A asegurándome antes de cerrar la puerta que tenia las llaves en el bolsillo, comencé a cantar de alegría. Cantaba que "Que bonita la vida" de Panini Martín. Todo el trayecto hasta la puerta del supermercado. Donde 1) había unas ofertas de chocolates que eran bastante aceptables y 2) nunca me había fijado que arriba había viviendas. Rodeé la manzana hasta encontrar el bloque de Cookie y pulsé su porterillo. Me apoye en la puerta, pero no dure mucho en esa posición porque abrieron enseguida.
Entre cruce un enorme patio hasta llegar a otro porterillo volví a pulsar y la puerta se volvió abrir. Pulse el botón del ascensor pero cuando se abrieron me lo pensé mejor y comencé a hacer lo que nunca habría hecho antes, subir a la escalera. Cuando terminé de subir descubrí una puerta abierta al final del pasillo, me dirigí allí.
Me paré frente a la puerta abierta, no quise hacer ruido isa que me apoye en la pared y esperé a que Cookie saliera en mi busca. Tardó unos minutos en dar señales de vida.
- Cake. - Escuche la voz de Cookie a lo lejos. - ¿Estas ahí?
- Sí. - dije separándome de  la pared.
- Pasa al salón. - Obedecí, entre y me encontré con otra puerta en la que podía observar una mesa de comedor grande rodeada de sillas. Entré y me encontré con una mujer más o menos de mi misma estatura, que se acercó a mi casi corriendo.
- Hola. - Dijo luego me dio dos besos, uno en cada mejilla. - Tu debes de ser Cake.
- Sí, debo serlo. - Dije tímidamente. Ella comenzó a reír muy efusivamente.
Cookie entro en la habitación y me dio un beso en la mejilla, yo le dí otro instantáneamente.
- Esta es mi madre, Cake. - Dijo colgándose una mochila al hombro. - ¿Te parece bien si nos marchamos ya?
- Espera que la conozca un rato.
- Mamá, hay prisa. - Insistió Cookie, aunque en el fondo no había ninguna prisa.
- ¿Quieres un zumo? - Me preguntó la madre de Cookie.
- No, hay prisa. - Mentí.
- ¿A donde vais?
- A mi casa. - Dije. - Mi madre también quiere conocer a Cookie antes de dejarme a solas con ellas. - Volví a mentir.
- ¿De verdad? - Preguntó Cookie. Asentí y la madre de Cookie nos dejo marchar.

No hablamos de camino a mi casa, yo hice el recorrido y ella me seguía, muy de cerca. Frente a la puerta de mi casa, saque las lleves y abrí la puerta. Cuando abrí la puerta de mi casa, casa, no la del bloque, la de mi casa le hice un gesto a Cookie para que entrara primero.
- Las damas primero. - Dije.
- ¿Tu no eres una dama?
- Bueno... Las neko primero. - Me corregí.
- No se si debo sentirme ofendida por eso. - Dijo dedicándome una enrome sonrisa.
- No lo hagas. - Y entró en mi casa.
En mi casa. Cookie en mi casa. Ahora mismo es como si tuviera un unicornio en la cabeza que me grita "Wiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii", aunque ese maldito unicornio hizo que me distrajera de mi tarea que era ser una buena anfitriona.
- ¡Cake! - Chilló Cookie. - ¿Bajas de la Luna o qué?
- Perdón. - Me disculpé mientras cerraba la puerta tras haber entrado. Yo. - ¿Que decías?
- ¿Y tu madre?
- No esta.
- ... pero quería conocerme.
- Mentí. - Dije encendiendo la luz de la cocina. - Parecías tener ganas de salir de tu casa así que mentí.
- Wuo. - Dijo siguiéndome a la cocina. - De verdad me lo creí.
- La cosa es que se lo creyera tu madre. - Dije y ella asintió. - ¿Te gustaría cenar Ramen o prefieres pizza?
- Ambas cosas tentadoras. - Cogió una servilleta y mu mirada recorrió toda la cocina. - ¿Un boli?
- Gracias a dios siempre tengo  uno encima.- dije sacando uno del bolso que llevaba colgado. Se lo di.
Comenzó a escribir en la servilleta luego partió los papeles en seis trozos.
- En tres pone pizza y en los otros tres ramen. - Dijo mientras comenzaba a doblarlos y redoblarlos. ¿Tienes un cuenco? - Me  giré abrí un armario y saqué un cuenco. Se lo tendí y metió todos los papeles doblados en el cuenco. Luego me lo quitó y me lo tendió. - ¿Una mano inocente?
- No creas que yo soy muy inocente. - Dije arrebatandole el cuenco y acercándome a ella. Solo nos separaba el cuenco. Estábamos muy cerca y me comencé a poner nerviosa, pero aun así las palabras salieron sola de mi boca. - ¿Una mano inocente?
- ¿Quien te dice que yo soy inocente?
- Te hice creer que mi madre quería conocerte. - Dicho eso, metió la mano en el cuencó y desdobló uno de los trozos.
- Ramen. - Leyó.

¿Como fue para Cookie? --> Ven y estruchame.


N/A

Perdona por 1) el retraso y 2) la imagen, se que no es fiel a la imagen de Cake, pero es la única cosa medianamente aceptable que Chari me ha encontrado. Pero a partir de ahora no habrá ningún problema por que los fans de Cookie&Cake dibujarais la escena para cada tema que Cha y yo digamos y si esa semana no habéis tenido tiempo para dibujar, Cookie y yo lo haremos. Un besaso esnifadores mio.  Y me despido con una...
DOBLE RACIÓN DE PURPURINA!!!

5 comentarios:

  1. "Nada de chicos"... Esa madre no sabe hasta que punto no tiene por que preocuparse, o si... xD
    Muy buen capítulo, ya va apareciendo un plot más "agresivo" :P
    Eso si: "no tengo su número"... Pues ahora tienes su número y a ella durmiendo en tu casa, que rapidez xD (Aunque me recuerda a un pasaje de mi vida :3)
    Seguid así, vuestras historias molan mucho :·3

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  2. Iba a comentar lo mismo que SergioRDA, Cake es la puta ama. ¿Y como va a acabar la noche? Decidme que lo subiréis este fin de semana.

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  3. Vale, no me creo que me haya bebido 10 capitulos en toda una mañana. *-* ESCRIBAN JODER

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    Respuestas
    1. Me alegro que te hayan gustado tanto. ^-^

      Eso intentamos, pronto subiremos el capitulo 11.

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