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domingo, 26 de abril de 2015

@ChariiTB responde mi nominacion.

Hola esnifadores de purpurina, sinceramente no se si esta permitido que las nominaciones a blog se respondan por una videorespuesta, pero mi amiga Cha es un poco vaga. Y aquí dejo constancia de lo perezosa que es una gran escritora como Cha, que haber cuando nos demuestra su gran intelecto.

Recordatorio de las preguntas.

  1. ¿Qué opinión tienes sobre los libros electrónicos?
  2. ¿Das o recibes spoilers?
  3. ¿Qué película te ha resultado mas divertida?
  4. ¿Qué libros te hacen llorar?
  5. ¿Qué genero de música te gusta mas?
  6. ¿Escritor o escritora preferido?
  7. ¿Cúal fue vuestro primer libro?
Y hoy tanto Chari como yo nos despedimos con una...
¡DOBLE RACIÓN DE PURPURINA!

martes, 23 de diciembre de 2014

lunes, 1 de diciembre de 2014

Tarde de cine con Chalu : Lapsus.

Bueno esnifadores de purpurina, acabo de llegar del cine de ver Sinsajo Parte 1, otra vez. (Y no sera la ultima). He estado un poco más inquieta que la primera vez, porque aunque la primera vez también sabia que iba a pasar, ahora lo había recordado. Y ME CUESTA TANTO HABLAR DE ESTO SIN HACER SPOILER! No os preocupéis no lanzare ninguno, ademas que todo el mundo sabe que Buttercup sobrevive y eso es lo más importante de la trilogía, pero no voy a entrar en el típico debate de por qué los gatos sobreviven a todo, porque en realidad es bastante obvio ( Aldea de los Vencedores, allí se refugió el gato y allí sobrevivió.)  Tengo tentación de poner el nombre de Buttercup en mayúsculas para que no se vuelva a confundir con otro gato importante. Y de eso quería hablar de los lapsus que hemos cometido a lo largo del día.

  • Me he llevado todo el día cantando: "Vas, Vas, al árbol donde vi...(tatatatatata...)" ¿Por qué? ¿Por qué ese afán de parecer tan gilipollas? Ciega, Sorda, ¿Que sera lo próximo...Muda? Esperemos que no porque hoy he podido comprobar que me cuesta estar un minuto callada. La cancion es tal que así: "VAS A VENIR, al árbol donde vi... (tatatatata....)"
  • He enseñado mal la cancion anterior al posser de mi amigo Cristian, pero se lo merece, por posser. (Voy a contarlo como lapsus igualmente)

Por cierto para el siguiente lapsus es importante saber que he tenido el gusto de revivir Sinsajo Parte 1, con mi amada esposa, Chari que se me ha olvidado decirlo antes de empezar.
  • Una vez en el centro comerciar "Los arcos" vamos directas al ToysRus porque somos unas niñas infantiles y un poco descerebradas. (Tu también lo harías y lo sabes). Lo primero que vemos al entrar son pequeñas repisas con un poco de cada personaje "nuevo" de las películas Disneys "Nuevas". Chari y yo vamos directas a ver la muñeca de Anna. La caja de esta muñeca tenia dos agujeros para que podamos tocarle la mano a la muñeca "hacia música" Ella puso un dedo sobre una de las manos, pero la muñeca no sonó, entonces Chari me pidió que tocara la otra mano y la muñeca seguía sin sonar. Entonces Chari y yo nos tocamos y la muñeca empezó a cantar, enseguida nos dimos cuenta de que pasaba, pero fue muy absurdo y pasamos bastante tiempo en hacerla cantar.
  • Salimos del ToysRus y vamos dirección "comprar entrada" una mujer muy alta (pero que muy alta y ademas de ser alta le sumas unos cuantos centímetros de tacones) se nos acerca y nos da un rasca a cambio de buscar CC los arcos en Google.  Bueno cuando rascamos, no supimos si habíamos ganado o no algo. ¡No sabíamos ni cual ere el premio! Pero igual no ganamos nada. (Volvimos a preguntar y todo, por si habíamos ganado algo, pero que va)
  • Katniss vuelve al distrito 12, vuelve a su casa en la aldea de de los vencedores y allí se encuentra a IGLESIA. Chari confundió a Buttercup con Iglesia de Cazadores de Sombras y que conste que no se confundió su mente, si no su boca porque pongo la mano en el fuego de que Chari sabia que era Buttercup.

Bueno no voy a dejarnos mas mal. Me voy a cenar un poco de comida, porque tengo hambre y me despido con una...

DOBLE RACIÓN DE PURPURINA!

sábado, 29 de noviembre de 2014

Ven y engórdame: Capitulo 4



Capitulo 4
El olor de las castañas invadía toda la calle. El olor de la navidad ya estaba en el aire, pero las calles aun no estaban iluminadas. Y por eso estaba aquí. Había quedado con un grupo de amigos para ver la inauguración de la navidad, pero aun era muy (demasiado) temprano para eso, antes había quedado con Petit Suit para ponernos un poco al día. Nos habíamos citado frente a la puerta de fnapolitana, una gran tienda donde venden absolutamente de todo desde artilugios de cocina a todo tipo de videojuegos. Allí pasábamos la mayor parte del tiempo, tenia tres planta y el edificio era demasiado extenso.
Me senté junto a la puerta del Fnapolitana y allí abrí mi libro de Diverchuches, estaba muy interesante y me resultaba difícil dejarlo en casa. Resulta que el protagonista le dice a la otra protagonista, de la cual acaba totalmente enamorado, que solo iría a su funeral si hay pastel. Me empezó a gustar desde ese preciso momento (Como decimos los jóvenes de hoy día: Me mató)
Media hora después miré hacia arriba instintivamente y vi una chica de estatura baja. La reconocí en seguida y sonreí.
- Cake. - Dijo Petit Suit - ¿Llevas mucho tiempo esperando?
- Bueno llegué mucho antes de lo acordado.- Dije poniéndome en pie para darle un abrazo, la notaba más pequeña. - ¿Donde y cuando hemos quedado con el resto?
- En el parque de las palomitas. - Se miró el reloj. - Dentro de aproximadamente tres horas.
- Buaah, - Dije guardando el libro en la mochila. - ¿Y que hacemos?
- ¿Entramos? - Dijo señalando la puerta del Fnapolitana.
- Vale, pero... - La miré a los ojos y ella me correspondió con su mirada tierna rebosante de alegría y sus finos labios dibujando una sonrisa. Sabia que iba a decir. - empezamos por la ultima planta.
- Completamente de acuerdo.
Subimos las escaleras mecánicas, mas bien las escaleras no subieron a nosotras, pasamos frente a los utensilios de reposterías y me acordé de las galletas que me preparó la chica de chocolate. De repente tuve la tentación de hablar de ella. Petit me contaba como de mal le habían salido los exámenes, así que me limite a mirar la y escuchar sus meteduras de patas. Sé que no le gusta hablar de sus exámenes una vez estos han terminado, pero parecía muy indignada solo le había salido mal uno de los cinco exámenes que había tenido, pero ahora me estaba repitiendo tanto sus errores como sus respuestas correctas a la perfección y de memoria.
- ¿Y a ti, como te va? - Me preguntó para calmar su indignación.
- Mal, voy abandonar el curso.
- Intentalo. - Dijo un poco apenada al ver como tiraba la toalla.
- Petit, aunque lo intente, estoy suspendiendo todo, he faltado por temas medico los primeros días de clase y no hay ni un alma caritativa que se anime a dejarme los p***s apuntes.
- Lo sé, es una p****a y una pena porque sé que puedes sacar el bachiller estupendamente.
- Yo también lo sé. Petit empezó a reírse y como su risa es contagiosa yo también acabe riéndome.

Una vez en la ultimas plantas nos vimos todas las estanterías que había en la sesión juvenil. Después de haber añadido mas de cincuenta libros a la lista, nos dejamos caer en los asientos de la cafetería de la segunda planta y allí pasamos las tres horas hasta la hora acordada.
-O-
Las calles estaban iluminadas, el maravilloso momento lo habíamos vivido en la Seta, un extraño “edificio” con forma de eso, de seta bastante alto que habían puesto en esa plaza porque quedaba bonito, de donde se puede ver gran parte del centro de mi dulce ciudad. Cuando hubimos bajado de la Seta decidimos despedirnos y que cada uno se fuera a sus respectivos quehaceres, algunos se iban de fiesta nocturna y otros a sus correspondientes casas. Acompañé a la estación de autobús a Patata que iba a pasar el fin de semana al pueblo, allí podía coger la linea tres y llegar ami casa así que no me resulto ningún problema acompañarla.
- Te veo rara. - Dijo Patata minutos antes de llegar a la estación.
- No sé. - Dije pegando le una patadita a una lata de refresco.
- Estas distraída. - Aclaro.
- Bueno, eso siempre.
- Ya, pero hoy más, hay alguien. - Dijo parándose en secó y haciéndome girar. - Cake se hace mayor.
- No...
- ¿Como se llama?
- NO LO SÉ. - Chille de frustración. - No sé su nombre.
- Ah. - Dijo y comenzó andar. - No me esperaba esa respuesta.
Guardamos silencio hasta llegar a la estación, ella entró y yo me fui a la parada de la linea tres. No había mucha gente y las pocas que había estaban de pie, así que pude sentarme a esperar. Saqué Diverchuches y me puse a leer bajo la luz de una farola y miles de bombillas de colores. No tardo mucho, tres paginas y medias, para ser exactos. Mientras la gente se subía y picaban miré al interior para comprobar que estaba que estaba vació. Que suerte. Guardé Diverchuches pero no cerré la mochila del todo, ya que pensaba volver a sacarlo una vez que me hubiera acomodado en algún asiento. Entré y caminé por el estrecho pasillo hasta que el autobús arrancó y tuve que pararme para agarrarme bien a la barandilla. Divise dos asientos libres al final, en cuanto hube recuperado el equilibrio comencé a caminar hasta allí agarrándome de asiento en asiento. Me disponía a sentarme en el asiento junto a la ventana, pero la acción no llego a producirse del todo.
- Cake. - Esa voz. La reconocí en seguida. Miré a mi derecha y allí estaba la chica de chocolate sentada junto a la otra ventana. Me miraba con los ojos muy abierto, casi podía decir que parecía haberle arreglado el día. Y tenia un sitio libre al lado. Le dediqué una sonrisa y me incorporé de nuevo para sentarme junto a ella.
- Hola. - No supe que decir, estaba un poco nerviosa.
-¿Que haces tu por aquí? - Dijo para romper el hielo, lo agradecí, porque si tiene que esperar a que lo haga yo, nos llevamos todo el trayecto sin hablar.
- Quedé con unos amigos. ¿Y tu?
- Igual...- Bajo la mirada, hasta ese momento no me había percatado de que iba vestida muy arreglada, con un poncho marrón y unas mallas perfectamente conjuntado. Alzó la mirada, pero me la dirigió a mi. Estaba maquillada.
- ¿Por qué?
- ¿Por qué qué?
- Estas maquillada. - Yo digo cosas obvias de vez en cuando.
- Si. - Dijo dedicándome una media sonrisa forzada. Estaba triste.
- Estas triste. - “Deja de decir cosas evidente” me ordené.
- No, no mucho la verdad, podría estar peor.
- Puedes contármelo. - “Total quizá mañana no lo recuerde, como tu nombre” pensé.
- No es necesario, solo que esta no soy yo. - Dijo señalando toda su cara maquillada. - Y me has visto así y...- se quedo callada mirando como la puerta del autobús se abría y se cerraba varias veces, antes de volver arrancar, hasta entonces no me había percatado de que el se habían pasado tres o cuatro paradas desde que me subí. Como no terminaba la frase le di un codazo para traerla de vuelta a la tierra.
- y...
- Ahora pensaras que soy una pija...
- ¿Una pija? Si solo estas un poco maquillada.

Me dedicó una sonrisa y me descubrí sonriendo con ella. Quise preguntarle que que había hecho, pero no quise meter la pata, entonces le enseñe la lista de libros que había leído que había recopilado en el fnapolitana y le hable un poco de mis amigos. Le conté como me lo había pasado con la única intención de que se riera de lo absurda que solían ser las quedadas con mis amigos. Lo conseguí porque a la tercera experiencia estaba llorando de risa junto a mi.
Llegamos a Pino Montaito.
- ¿Donde te bajas?
- En la primera, ¿y tu?
- En la tercera.
- Bueno, entonces me despido ya.
- Adiós. - Me puse en pie para que pudiera salir sin problemas.


Entonces empujó de mi hombro haciendo inclinar todo mi cuerpo hacia ella y me dio un beso en la mejilla, provocando en mi rostro como un exceso de coloretes demasiado notables y lo peor: no lo pude evitar. Las puertas del autobús se abrieron y la chica del chocolate se apresuró a atravesar la antes de que se se volvieran a cerrar. Me quede allí quieta sin moverme hasta que el autobús arrancó y me obligó a reaccionar para no caerme. Me había dado un beso, en la mejilla, si, pero un beso al fin y al cabo Y YO AUN NO SABIA SU NOMBRE. 

¿Como fue para Cookie? -> Ven y estruchame.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Estreno Sinsajo - Mangafest

21/11/14

Bueno esnifadores este fin de semana ha sido completito, lleno de emoción. Todo lo que llevábamos esperando se hacia real hoy.  Días imaginando que parte del libro se saltaran, que pondrán, que quitaran...y demás. Y solo me puedo quejar de una cosa y es que Finnick no dice su frase, pero lo voy a perdonar porque el resto de la película me ha gustado, mucho, pero mucho, mucho.
Y ahora tengo ganas de más... tengo gana de ver más.
Tantas ganas tuve que inmediatamente al llegar a casa después del cine fui corriendo a mi amada estantería y cogí son Sinsajo y comencé a releer lo que correspondería a "Sinsajo parte 2"
Ahora solo queda esperar ... y eso es lo que mas nerviosa me pone.
Creo, que todos los que han visto la película estarán de acuerdo con que Sinsajo Parte 1 está genial.
Real o no?

22/11/14

Como dije, un fin de semana bastante completo. No solo he asistido al tan esperado "estreno", sino que ademas he vivido el ansiado Mangafest. Y he conseguido entrar. (Que creo que mucha gente se ha quedado en la puerta, por lo menos algunos amigos, familiares y amigos de amigos) Me atrevo a decir que ha estado bien. Mucha gente, mucha cola (por tanto poca comida), muchos objetos y camisetas interesantes de comprar y una cantidad de Cosplays muy currados e increíbles. ^-^
Ademas (Y esto es un dato curioso), me he casado. Me he casado con Chari, ha sido el momento Chalu mas deseado por nuestras fans (Ayu) que nos ha grabado con mucho entusiasmo. :)
Y aquí en mi mano derecha llevo el anillo de nuestro mas sincero matrimonio.
Y entre risas, fotos, perdidas de objetos (carteras, siendo más precisos) y alguna que otra metedura de pata, todos nos lo hemos pasado muy bien. 




Bueno no se que mas contaros sobre este fin de semana tan movidito, que por cierto aun no ha terminado, esta noche "En llamas" en Antena 3. Y lo veré igual de emocionada que las otras seis veces que la he visto. Y me despido con una
DOBLE RACIÓN DE PURPURINA!

lunes, 17 de noviembre de 2014

Ven y engórdame: Capitulo 3



Capitulo 3

El invierno llegó de pronto. Ayer no hacia frío, pero ahora estoy helada. Estoy caminando mas deprisa de lo normal. La única razón por la que seguía yendo al instituto era por la chica nueva, cuyo nombre aun desconocida y por ello la curiosidad que tenia hacia su persona era mayor, decidí llamarla “La chica de chocolate”. Ella obviamente no lo sabe. Comencé a echarla de menos cuando. La chica de chocolate proporciona un ambiente cálido a su alrededor, en palabras mas sencillas, desprende calor por todos su cuerpo y esto puede a llegar a mal interpretarse, pero no, la cosa no va por ahí. Eran las dos menos cuarto del medio día, había decidido saltarme ingles, no me quedaban ni esperanzas en esa clase. Lo que estaba haciendo estaba mal, lo sabia y me daba igual.
Crucé la carretera a toda prisa porque estaba en rojos. Soy oficialmente una malota. Mi casa se encontraba a vente pasos del semáforo que acababa de cruzar. Empecé a contar. Un paso, dos pasos, rodeo la mierda, tres pasos, cuatro pasos...
             - ¡Buenas tardes CAKE! - Chilló alguien a mi espalda. Antes de que pudiera girarme tenia a Legumbre abrazada a mi espalda.
             - Buenas... ¿Que haces fuera del instituto? - Me soltó y aproveche para mirar su esquelético cuerpo. ¿Como podía pesar tanto?
             - Podría hacerte la misma pregunta. - Se defendió.
             - Vale...Bueno hagamos como que no nos hemos visto. - Le sonreí.
Me giré y seguí contando. Cinco pasos, seis pasos, siete pasos... Legumbre comenzó a seguirme sigilosamente y frente a mi portal se apoyo en la pared y me tocó el hombro.
- ¿Qué les pasa a las Judías conmigo?
- Que las Legumbres están bastante malas solas, imagínate en compañía con las Judías.
Se cruzó de brazos mientras sus pupilas daban una vuelta mirando en todas direcciones.
- No lo sé.
- Yo creo que me han sustituido por la nueva.
Al escuchas hablar de “la nueva” la miré muy seria.
- No creo...
- Eso que desde que llegó...
- Es mas sencillo que eso, no seas tan retorcida.
- Entonces lo sabes.
Guardé silencio. Legumbre era buena chica, pero tal como lo he dicho: era. Hacia meses que venia llorando día tras días quejándose de su novio “Pipa Amarga”. Legumbre era una exagerada, siempre lo había sido y yo había aprendido a vivir con ello, pero llegó este chico y puso su vida patas arriba, ella decía no ser feliz pero tampoco hacia nada para merecer lo contrario, quiero decir, no era feliz con él pero ahí iban. Su vida desde que conoció a ese chico se resumió en estar con el, llorar contarnos sus penas decir que quiere otro novio que la trate bien y luego lanzarse a los brazos de Pipa Amarga. Bueno, seamos sinceros, ni ahora (ni luego) nos interesa la vida de Legumbre. Os resumiré el tema, ninguna amiga suya le habla. Excepto yo, yo le hablo. ¿Por qué? Porque ella se autocompasiona con demasiada frecuencia y una se cansa de decirle cosas positiva, de darle consejos para que luego no te eche cuenta y además se enfade porque no le funcionan tus consejos. Se lo diría, pero seria fabricar la tumba de nuestra amistad y llevo demasiado tiempo aguantándola como estropear lo que he conservado durante tantos años.
- No creo que “La chica nueva” tenga nada que ver en eso. ¿vale?
- Pero...
- Adiós, hasta mañana.
Entré en mi casa y cerré con llaves desde dentro. La casa estaba silenciosa. Miré al pasillo con temor de encontrarme a una silueta. Di un paso. Luego otro. No había nadie. Bien, podría acurrucarme en mi sofá, con música puesta a todo volumen y acompañada de algún libro interesante. Encendí el ordenador y puse para seleccionar la música. Busqué entre mis carpetas hasta encontrar a Panini Martín. Antes de darle a reproducir escuche un extraño ruido procedente de mi dormitorio. Fui a averiguar de que se trataba, en mi habitación no había nadie. Que estaño.
- ¿Hola? ¿Hay vida inteligente en casa?
- No. - Dijo mi hermana saliendo literalmente del armario.
- Hola, Dulce Amargo.
- Ni una palabra a...
- Si ya, ya...
Resuelto el misterio me fui a la salita donde por exactamente diez minutos logré olvidar a la chica de chocolate.

~O~

Un dulce olor a galletas recién horneadas invadió toda la habitación, trayéndome de nuevo a la vida real. Abandoné Chicago y volví a mi salita. Todo seguía igual que cuando me fui, Panini Martín seguía cantando tras mis altavoces. Puertas y ventanas estaban cerradas. ¿De donde vendrá ese olor a galletas? Mi estomago comenzó a exigir su ración. Deje el libro de “Diverchuches” sobre la mesa y me enrolle en la manta. Arrastré los pies hasta la puerta, la abrí y salí arrastrando los pies todavía. En el pasillo olía aun mas, arrastré los pies hasta la cocina, no había nadie y el olor no venia de ahí. ¡Oh no! El olor venia de la casa de Helado de Vainilla. Me asomé a la ventana de la cocina, y busqué la ventana de la cocina de Helado. Genial, ¿Con que cara me presento yo allí para pillar alguna galleta? Entonces la escuche. Escuche la risa de la chica de chocolate seguida de la risa de Helado, Piruleta y McFlurry. Habían quedado para hacer galletas. Me apoyé en el marco de la ventana y me quedé allí un buen rato oliendo las galletas, que ya se estarán comiendo.
            - Quiero comer galletas. - Susurré.
            - Me desenrollé de la manta y me puse el chaquetón.
            - Adiós Dulce Amargo.
No contestó nadie, miré el reloj eran las cuatro de la tarde, se habrá ido a clases. Mi barriga rugió. Las cuatro de la tarde y no he almorzado. Necesito galletas. No me preocupe si Dulce se había ido ya o no. Salí, cerré con llaves y …¿Como voy a presentarme en casa de Helado de Vainilla? Así, sin avisar. Sin darme cuenta había apresurado el paso. Galleta. Toda la calle huele a galletas. Cuando de repente me encontraba bajo la ventana de Helado.
          - Cuando quiero, soy bastante rápida. - dije en voz baja.
Me acerqué al portal y tendí mi dedo índice hacia el porterillo. “Espera” me interrumpí “¿Que les digo cuando me abran? Podría colarle una trola sobre que estoy haciendo una encuesta de galletas, aunque seria muy obvio que es mentira.”
Me quede ahí un buen rato planeando una coartada perfecta para explicar mi presencia en ese portal. Era amiga de Helado, pero tampoco reinaba entre nosotras una amistad incondicional y firmemente fiel, así que era algo difícil encontrar un justificante para mi presencia.
De repente la puerta se abrió y la chica de chocolate bajó los escalones de la entrada de un salto. Se quedó mirándome sin habla y yo igual. “Mierda, ¿Que digo? ¿Me esta mirando? ¿Se esta dando cuenta de que estoy aquí? Que pregunta mas estúpida, pues claro”
         - Hola, Cake. - “Mierda, me ha visto” No sé porque seguía creyendo que podía pasar desapercibida.
         - Ho-o-o-la- Dije sin parpadear. “¡Dios! ¿Que me pasa? ¿Que hago aquí de pie? Piensa una escusa rápido.”
Piruleta, Helado y Mcflurry salieron del portal por ese mismo orden. Cada una con un tupperware lleno de Galletas. Entonces me di cuenta de que la chica de chocolate tenia otro en sus manos. Otro tupperware para que no quepa duda.
         - Hola. - Dijeron las chichas al unisono.
         - Ho-o-o-la – Volví a repetir. - ¿Qué lleváis ahí? - Dije para no parecer mas idiota de lo que ya parecía.
         - eee … - La chica de chocolate miró su fiambrera. - Toma, para tu.
         - Eh. ¿Como?
         - No entiendo. ¿Para mi? Un tupperware ¿Como sabían que yo? La voz de la chica de chocolate sonó en mi cabeza “Toma, para tu” ¿Para mi? Le gusta Gru mi patata favorita, eso no lo sabia, pero... ¿Para mi?
         - Íbamos a ir a tu casa ahora. - Dijo Piruleta acercando se a mi para darme un abrazo. - Había aquí mucha curiosidad para saber donde vivías.
         - Bueno, curiosidad, - La chica de chocolate agachó la cabeza para esconder su sonrojado rostro. Tarde, porque ya me había dado cuenta.
        - Bueno... - Me comenzaba a sentir mejor, no se preocupaban por la razón de mi presencia en ese portal. Suspiré aliviada. - Genial.
        - La chica de chocolate me volvió a tender las galletas. Bueno, al fin y al cabo es eso a lo que he venido. Las cogí y abrí el tupperware. Una olor mas intenso a galletas me abofeteo la cara. Cerré los ojos.
        - Huelen rico.
        - Si, se me da bien hacer pasteles. - Dijo volviendo a inclinar la cabeza. “Y yo sin saber su nombre todavía, ¿Es qué nadie la llama?”
Me quedé con ellas el resto de la tarde, comiendo las galletas en uno de los sombríos parques de Pino Montaito. Descubrí que la chica del chocolate era aficionada a la cocina, sabia cocinar todo lo que a mi me gustaba comer. Era una adicta a la lectura cosa que ya me comentó en la charla del instituto de aquella semana, pero ahora sabia que se escondía entre las mismas paginas que yo.Compartíamos gustos y sueños y en menos de veinticuatro horas ya sabia mas de ella que de mi. 

Pero nadie pronunció su nombre en toda la tarde y una vez mas volví a casa sin saber el nombre de la chica de chocolate. 

¿Como fue para Cookie? -> Ven y estruchame.



PD: Nota para Chari. Es nuestra historia. Nosotras creamos el principio y también el final. 

sábado, 8 de noviembre de 2014

Ven y engórdame: capitulo 3 pospuesto.

Hii esnifadores de purpurina, tengo malas noticias para ustedes. (ooooh) Debido a diversos problemas con el ordenador de Chari (Se queda pillado porque sí), los numerosos exámenes de nuestro mas fiel lector, Daniel y lo corta que hemos estado de inspiración esta semana, hemos decidido posponer el capitulo 3 una semana más. Lo siento. (ooooh) Es una lastima porque a todos nos habría encantado engordar hoy.
PD: Los paréntesis tenéis que leerlos con tono de desilusión sino no tiene gracia.


Bueno lamento mucho todo este mal fario y me despido con una
DOBLE RACIÓN DE PURPURINA!

lunes, 27 de octubre de 2014

Te quiero, bueno te queremos Chari.



Hola esnifadores de purpurina. Hoy reúno unas palabras para mi mas querida amiga Chari.  Hace tiempo que ya no dedico tantas palabras a una persona y no es que no lo sienta, pero a lo largo de mi corta vida he dedicado bastante tiempo a buscar las palabras adecuadas para decir “te quiero” a una persona. Todas las palabras que he dedicado casi siempre han sido respondidas con un simple “Gracias” o “Yo también te quiero” y ahora ni ellas ni yo recordamos esas palabras. Por ello siempre he tenido miedo de volver a decir todo lo que siento hacia una persona esforzándome por buscar las palabras adecuadas, hace tiempo que mis largas dedicatorias no son dirigidas a nadie en concreto sino en global, por miedo, a como me ha pasado casi siempre, todo esfuerzo quede en nada. Toda muestra de cariño quede en un bonito recuerdo. Ahora puedo decir que no tengo miedo a eso, porque se que ahora es para siempre.Querida Chari:Primero quiero disculparme porque durante toda nuestra relación he creído que tu cumpleaños era hoy día 27 de octubre. Lamento no haberme quedado con la fecha exacta “26 de octubre”. Lo lamento y mucho. Soy un poco despistadas para los cumpleaños, voy a contaros un secreto, normalmente tengo un móvil que me avisa sobre estas cosas, pero ahora no tengo. XDTe conozco de hace relativamente poco, pero he creo que he conseguido conocerte mas de lo que he podido conocer a otras personas que  conozco desde hace ya bastante tiempo y a día de hoy sigo sin lograr comprender. Va a sonar un poco estúpido pero creo que desde que nos conocimos “en plan oficialmente” y empezamos a conocernos "en plan creando la amistad que ahora nos une" ambas nos dimos cuenta de que nos necesitábamos mutuamente, yo al menos he llegado a creer que te necesitaba, necesitaba una amiga a la que poder dar el coñazo las 24h y una que me pueda dar el coñazo a mi. Es extraño, pero lo siento a si. Eres especial. Hace mucho tiempo que no tengo el gusto de pensar en alguien como en mi “mejor amiga” y estoy contenta de que hoy pueda pensar en ti como tal. Todo esto me esta costando, porque es como exprimir los sentimientos y hacer un zumo con ellos para que a ti te sepa rico, y no es tan fácil como me creía que seria . Ser escritora es mas fácil que querer serlo...
Y sigo pensando que haberte conocido ha sido una suerte increíble, porque no solo gano un contacto mas en whatsapp, ni un amigo mas en facebook, sino una magnifica amiga más.Son pocas las personas a las que hoy considero amigas y me siento muy feliz de decirte: “Lo siento, pero estas en la friendzone (?)”Me alegro mucho de haber celebrado contigo tus dieciocho años porque he sentido que lo celebraba contigo. No me he explicado bien. Quiero decir que he sentido como si yo volviera a celebrar mis dieciochos porque cada regalo que te daban a ti es como si me lo hubieran dado a mi. Y hoy cunado te he visto con la camiseta de Totoro, me he puesto muy contenta. ^-^Tienes una alegría contagiosa y por lo tanto voy a intentar que esa alegría no se agote nunca. ^-^Te deseo un feliz cumpleaños (Atrasado) y que disfrutes tus dieciochos años, aprovecha que dentro de dos o tres años el carnet joven se te caduca y los 5% de descuento en la casa del libro no lo vas a tener.Te quiero mucho y se feliz, porque solo así tus amigas serán completamente felices.
PD: He escrito todo esto mientras desenredaba los cascos del mp4. No me ha quedado muy mal en realidad.


Bueno me despido con un fuerte abrazo para Charini y otro así simplón para el resto de ustedes... aaah y con una..


DOBLE RACIÓN DE PURPURINA!  

sábado, 18 de octubre de 2014

Ven y engórdame: Capitulo 2


Capitulo 2. 

Abrí los ojos de par en par. Se me había olvidado cenar. Miré de reojo el reloj de la pared de mi no cuarto y me escondí bajo las sabanas a solas con el rujir de mi estomago. Eran las 02:30 a.m podría levantarme abrir la nevera y cenar algo, pero eso eran demasiados esfuerzos pasa mi. Decidí pasar hambre por esa noche. No comía desde el bocadillo de nutella de la merienda. Suspiré. Por un momento me imagine a la chica, cuyo nombre no recordaba, que conocí ayer. Tenia cara de saber hacer dulces. Me la imaginé haciendo bizcochos con extra de cacao.
Ahora que la intentaba imaginar creo no ser fiel a la realidad. No era la primera vez que me pasa, cuando intentaba imaginar a una persona esta obtenía una forma de dibujitos animados en mi mente. Pelo castaño oscuro, tan oscuro que era similar a chocolate negro. Sus ojos hacían juego con el pelo. (Eran del mismo color para mis lectores tontitos) Bueno quizás un poco mas claros.
Me quede pensando si esa imagen se parecía a la chica real.
Mi barriga interrumpió mis pensamientos idiotas. Me destapé de golpe y chillé. “COMIDA VEN A MI.”
Me miré en el espejo y me vi ridícula. Una vez mas vi ese color de pelo no identificado y mi cara bañada de pepitas de chocolate con leche. Me senté en la cama con la punta de los pies tocando el suelo y miré a mi hermana que dormía justo al lado. Yo chillando y ella durmiendo como si nada. La observe hasta que descubrí que tenia los cascos puestos a todo volumen y si me concentraba podía escuchar un poco de su ruido favorito. Miré de nuevo hacia la puerta y me encontré con una silueta. Chillé y me volví a meter bajo el edredón. Luego escuche la aproximación de unos pasos y luego me destapan de golpe. "Voy a morir" Pensé.
- ¿QUIERES DEJAR DE CHILLAR A ESTAS HORAS? - Chilló la voz aguda de mi madre.
- Que susto me has dado, Má. - Me incorporé y le quite el edredón de las manos para volver a taparme. Ella me miraba con una ceja alzada y la boca torcida. - Lo siento.
Salió del cuarto y se encerró en el suyo. Y me quede sola, sola con mi hambre.
~O~
Me volvía a encontrar sentada en el suelo frente al aula leyendo un libro. Había llegado 5 minutos antes pero aun así estaba completamente sola. Me escondí en mi libro, que me absorbió en cuestión de segundos.
No volví a la realidad hasta que una sombra empezó a quitarme visión. Una persona se había puesto entre la tenue luz de la bombilla y mi libro. No podía seguir leyendo así que alce la vista. Era la chica, la chica cuyo nombre no recordaba. 
Estaba de espaldas a mi y vestía una sudadera roja. Recuerdo que ayer tenia una del mismo color, pero no eran la misma. Su color favorito: el rojo. Estaba completamente segura.
- Buenos días. - Quería preguntarle el nombre, pero no me atreví. Seria reconocer mi poca memoria. 
- Buenas días, Ca.. - dijo mientras se giraba. 
- ...ke. - Ella no se acordaba del mio, porque yo no me atrevía a preguntar. ¿Estoy mongola o qué? 
- Eso. - Soltó una tímida carcajada. - ¿Podrías decirme donde esta el salón de acto? 
- Sí, en la planta de arriba, ¿Por? 
- Una charla... - Parecía que esas palabras le pesaban. 
- ¿A primera hora?  - Miré mi aula, seguía cerrada. - Pues voy contigo, mi clase no aparece. 
- Es una mierda, llego a saberlo y duermo mas. - Dijo riendo de nuevo.
- Pues la verdad es que si. Que rabia...
El silencio duro todo el trayecto, cuando tímidamente asomamos la cabeza por la puerta del salón de actos divisé a mis compañeros de clases en primera fila. Entrecerré los ojos, lanzando les silenciosas balas mortales. Ya podrían haberme avisado. Con toda seguridad  lo que sentía ahora mismo era odio. 
Me senté junto a la chica de chocolate, llamemos le así temporalmente.

¿Como fue para Cookie? ->Ven y estruchame. 

martes, 9 de septiembre de 2014

Ven y engórdame: Prologo.

Todo empezó un 30 noviembre. Cake llegaba tarde a clase y corría con la mirada perdida por el inmenso pasillo del instituto “IES Dulce de leche”. El timbre hacía tiempo que había sonado y todavía de todas partes salían alumnos que obligaban a Cake a disminuir su paso.  Intentó concentrarse  en no chocar con los alumnos que parecían pisar huevos, pero sus intenciones fueron en vano. Comenzó a pensar en si merecía la pena entrar en clase de Ingles ya que no tenía la tarea hecha y lo único que le esperaba era dos buenos sermones uno por haber llegado tarde y otro por no haber hecho los deberes que con tanto empeño la profesora mando para el fin de semana. Entonces chocó con alguien y su archivador cayó al suelo esparciendo todas las hojas.
 Mierda. – Dijo Cake mal humorada.
- Lo siento, Cake. – Dijo Piruleta.  – No te vi.
- No pasa nada, Piru. – Cake le dedicó una sonrisa. – Tengo un poco de prisa, clase con Amargura.
- Vaya lo siento. – Piruleta le dedicó una sonrisa. – Te presento a Cokie, es nueva. Ella es Cake.
 Encantada Cake. – Añadió la joven. No era muy alta y su figura quedaba escondida tras un gordo archivador, eso explicaba porque Cake no se había percatado de su presencia.
- Igualmente. Adiós.
Cake retomó su camino a toda prisa hacia la clase. Cuando llegó la puerta estaba cerrada. Cake se paró para tomar aire  y se apoyó agotada en la pared. Respiró hondo antes de llamar a la puerta y sumirse en un camino de humillación.  Tocó dos veces la puerta y luego la abrió lentamente asomando su rubia cabeza. Todas las miradas se clavaron en ella, la que más miedo daba, la mirada de la profesora. Amargura.
Cake cruzó el pasillo que formaban las mesas, mientras ignoraba los comentarios y risas que de ellas procedían. Se sentó en su sitio y comenzó a sacar los materiales. No se dirigió a la profesora en ningún momento y ella no interrumpió su clase. Gesto que agradeció. Abrió su cuaderno e intentó coger apuntes, pero la mente se empezó a distraer.
En su cuaderno empezó a dibujar galletas y tartas y su barriga no tardó en rugir y dar la primera señal de hambre. Se llevó el resto de la clase imaginando los distintos platos que su padre podría estar preparando justo en ese momento para el almuerzo.  Cuando el timbre que indicaba el final de las clases tocó todos comenzaron a recoger. La profesora Amargura llamó a Cake con la mano para que se acercara a su mesa. 
- Cake, ¿Por qué ha llegado tarde?
 No, es que… Salí tarde de la anterior clase.
-  Tus compañeros también tenían una “anterior Clase”
 Estoy segura que mis compañeros no tienen tantas dificultades para la física como llevo teniendo yo este curso.
Dicho eso, Cake salió de la clase y cerró la puerta con demasiada fuerza. Caminó a pasos ligeros de camino a la puerta donde Piruleta se abalanzó sobre ella.
- ¿Qué tal la clase, Cake? – Dijo rodeándola aun con sus brazos.
-   No voy a volver a entrar… - Cake dedicó una sonrisa a Piru y a la alumna nueva ¿Cómo se llamaba?
- Vaya.... ¿Y qué harás por tu cumple? Helado de fresa y yo ya hemos pensado que regalarte. – Piru se alejó de ella y le dedicó una sonrisa.
-   Pensé en ir al parque Cumbre de azúcar…pero ya creare un grupo de WhatsApp.
- Buena idea, lo pasaremos bien Cake, ya verás.
 Tú también puedes venir si quieres. – Cake se dirigió por primera vez a ella, que le dedicó una sonrisa y asintió. Era una chica guapa, tenía el pelo casi negro y unos ojos color caramelo cremoso. Cake le dedicó otra sonrisa, mientras intentaba recordar su nombre “¿Marta, Chari, Pocahonta…Esmeralda…?”

Volvieron a casa las tres juntas, primero fueron a casa de Piru que vivía más cerca  y donde se pararon a hablar de libros y de películas que recientemente habían publicado y estrenado. Piru entró en su casa dejándolas solas. Ambas chicas se quedaron en la puerta hablando un poco, donde coincidieron en gustos literarios, cinematográficos y demás. Quedaron para ir al fnac y comprar nuevos libros.  El resto del camino a casa lo hicieron juntas y en ningún momento se atrevió a preguntarle cómo se llamaba. 

viernes, 29 de agosto de 2014

Entrada pá el Niel (Por petición de Charini)

Hola esnifadores de purpurina, escribo hoy 28 de... que mierda ya sabéis la fecha lo pone arriba. El caso es que mi apreciado amigo Daniel, mi mas especial lector me pedido una entrada y no se muy bien de que hablar porque no estoy muy inspirada, tampoco es que si escribo cualquier cosa va a dar lo mismo por que no se por que me dirijo a ustedes en plural. LO HE VUELTO HACER!
"Que grande tengo la lengua ahora que la he visto" - Bueno este comentario lo acaba de lanzar mi amigo Cristian por el Skype. Hablemos un poco de su lengua, Espera otro comentario bomba. "Hay gente que la tiene mas larga" -Este comentario lo ha lanzado charini...Volviendo al tema de Cristian y su lengua larga, no sabemos para que le da uso, solo sabemos que la tiene larga y punto. (¿Es suficiente Dani?)
Bueno volvamos al tema... joder que de temas. No estoy muy inspirada hoy, va a ser una entrada cutre, pero la voy a escribir porque amo a mis...mi lector.

Y aunque debería estar durmiendo estoy cumpliendo el quizás ultimo deseo de Daniel.

Cristian: Tengo algo entre las manos, pequeño, azul y que vibra.
Chari: Por la descripción pienso que es un Pitufo.

Como no se que escribir, cuando mis amigos dicen tales barbaridades como estas por el Skype, las tengo que anotar, así al menos relleno.
Voy  a escribir un micro-relato del momento.

Critian comenzó a teclear con mas fuerzas, no se daba cuenta que era un móvil táctil y que con mucho que apretara las letras no iba a ir mas rápido. La desesperación podía con el, no sabia que calcetines ponerse y su mejor amiga Chari era la única que podía solucionarle el problema. Eran las una de la mañana y Chari estaba dormida a esas alturas de la noche. Cristian tenia una cita con una pelirroja con perdidas de memoria a corto plazo y tenia prisa. No quería que se le olvidara que había quedado con el.  El móvil de Chari comenzó a vibrar entre sus piernas, entre risita y risita se despertó. Cogió el móvil con los ojos achinados y leyó los 500 Whatsapp que Cristian le había enviado. Miró su reloj de mesa de reojos y pensó "Gilipolla tienes el móvil entre tus manso, ¿Por qué no miraste la hora en el móvil? Las 01:59 de la noche. "Pero que mierda la pasa a este tío" Chari cogió el teléfono y marcó el numero de Cristian, que descolgó a los 5 min.
 - Tía tengo una cita con una pelirroja, ¿Que calcetines me pongo?
- Los verdes.
- Pero si voy de color crema...
- Los verdes.
- Pero no me pegan...
- ¡LOS VERDES! - Chilló Chari.
- No chilles que son las 2 de la mañana.
- ¿No me digas hijo de la gran ****?

Cristian colgó el teléfono, Chari estaba de mal humor. "Mejor no molestarla" pensó. Se puso los calcetines de color azul que había sobre el escritorio ignorando el consejo de Chari.
Una vez que estuvo listo llamo a la Pelirroja cuyo nombre aun no conocía, para quedar en un punto concreto.
- ¿Diga? - Contestó al otro lado del teléfono una dulce voz femenina, Cristian se sonrojo.
- Soy Cristian. -  Dijo tímidamente. - Habíamos quedado para cenar.
- ¿Como?
- Que habíamos...
- Te he escuchado... ¿Hemos quedado para cenar a las 2 de la noche?
- mmm si...
- ¿Pero que te crees que soy gilipollas?
- No, pero...
- ¿te crees que como tengo perdidas de memoria a corto plazo puedes cachondearte de mi de esta manera?
- Esto...
- Son las 2 de la mañana deja de molestar.
Y colgó.

Bueno, no estaba inspirada y era lo único que se me ocurría, las absurdas conversaciones que tienen mis amigos (me incluyo) suelen ser así, no nos molestamos a esa hora de la mañana o dela noche...un día planteare eso una entrada mas seria. Bueno esto es lo que tengo para ti Daniel con mucho amor y cariño.
Y me despido con una
DOBLE RACIÓN DE PURPURINA!