Aunque yo creo que por instinto el ser humano sabe en quien debe o no confiar, la mayoría de las veces. Sin embargo yo voy hablar de otro tipo de desconfianza eso a lo que llaman las madres como: "Cuentitis".
A veces la duda ofende.
Yo hace dos semana tenia una cuentitis aguda impresionante, sentía como todas las tripas se peleaban por salir fuera de mi por la boca (para que me entendáis tenia una fatiga tremenda) y yo tan solo tenia cuentitis. Claro, cuando la cuentitis manchó todo el suelo de toda la habitación, mi madre comenzó a llamarlo gastroenteritis o algo parecido. Desconfió de mi, pero por desgracia no solo ella. Resulta que había cogido un virus que previamente le pegue, sin querer obviamente, a una amiga. Estando las dos que alejarnos del baño era signo de valentía, no asistimos a clases durante una semana. Fue genial cuando al regresar nos vimos con que los profesores no se creían nuestro justificante. Diciéndonos con bonitas palabras que: (Que tenemos un derecho a asistir a clase y que nos lo estamos pasando por el borro)
PD: Es fea la desconfianza y pero toda desconfianza tiene su severo castigo. Cuando vomité la cuentitis agudas que me diagnosticó mi madre, esta se resbaló con el cuento. (Sí, en ese momento no me reí porque estaba muy malitita, pero ahora pienso: El Karma"
Y haber que me espera mañana, deseen me suerte y me despido con una...
¡DOBLE RACIÓN DE PURPURINA!

Al final el tiempo te da la razón, paciencia...
ResponderEliminarBuen consejo. ^-^
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