miércoles, 4 de diciembre de 2013

Pequeñas historias de un Unicornio: Lecciones de la vida...



je t'adoreLlegué a casa a las once y media de la noche, no podía aguantar ni un minuto mas, fui a mi habitación y comencé a llorar. ¿Que hacer ahora? No sabia a quien acudir, ¿Quien va a secar estas lagrimas? Me acosté en la cama sin dejar de llorar. Mi móvil sonó, y alargue la mano para cogerlo. Había recibido un Whatsapp, de ella. Hacia tan solo veinticuatro horas, ella estaba aquí conmigo y ahora una distancia tan lejana como la vida y la muerte nos separaba. El mensaje decía: "Estoy llegando, puedo ver la torre Eiffel. Esto es un sueño" Mi amiga, Hikari, había viajado a Francia para cumplir su sueño. Un sueño que bien podría haber echo esperar, pero ella quería ir antes de cumplir la mayoría de edad y ahora nunca lo sera. Aun la recuerdo sonriéndome cuando se despidió de mi en el aeropuerto, días antes habíamos discutido y tuve que renunciar a mi odioso orgullo para patearme la ciudad e ir a despedirme de mi mejor amiga. Ahora sé que hice lo correcto, porque no perdonaría haberla perdido sin haber estado el mejor y ultimo día de su vida apoyándola. Hikari me apoyaba en todo, en lo bueno y en lo malo y nunca se enfadaba conmigo, siempre era yo quien se enfadaba y le dejaba de hablar, ahora entiendo lo infantil que era, nunca se mereció que la tratara así. Jamas me imagine que algún día dejaría de contar con su apoyo. Mi hermano entro en mi habitación interrumpiendo mis tristes pensamientos.
Nami, ¿Se puede? - asentí. 
Mi hermano se acercó hasta situarse a mi lado, sabia lo que iba a pasar me iba hacer la pregunta mas idiota del mundo. En otro momento por esta pregunta tan obvia le habría pegado una colleja de las buenas. 
- ¿Estas bien? - lo sabia. Le sonreí, en realidad se me escapo una sonrisa, por mi acierto. 
- No, hermanito. - Miré hacia el móvil y volví a leer el ultimo mensaje que me mando. - No estoy bien. 
Mi hermano se sentó junto a mi. Y me acaricio el hombro. El y yo nunca nos habíamos llevado bien, la mayor parte del tiempo la llevamos sin hablarnos y el tiempo restante discutiendo. Siempre nos habíamos demostrado odio y desagrado el uno por el otro, pero míralo, el peor día de mi vida, sentado a los pies de mi cama mirándome como si el también hubiera perdido algo importante en su vida. Hay es cuando entendí lo importante que era para mi. Hikari, que era como una hermana para mi, ahora no estaba y sin ella estoy sola. Si una cosa sé es que no volveré a cometer los mismos errores que con ella. A partir de ahora aprenderé apreciar lo que tengo por que... mañana quizás no lo tendré mas.
Me incorporé y abracé con fuerza a mi hermano.
- Daisuke. - le llamé. - te quiero.

4 comentarios:

  1. la verdad esque si pero escribe unas cosas tan bonitas y emotivas :)

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    1. Gracias, amor, eso es por que me vez con buenos ojos. <3

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