sábado, 6 de diciembre de 2014

Ven y engórdame: Capitulo 5


Capitulo 5
Entré en el ascensor y me miré en el espejo como solían hacer las chicas de mi edad, solo que yo no lo hacía para contemplar si se me notaban la edad en la cara o si iba adecuadamente maquillada, me miré porque era lo único que podía mirar. Pulsé el botón hacia la última planta, donde se encontraba los libros juveniles. El ascenso se abrió y yo salí, como es obvio no me iba aquedar ahí dentro toda mi vida, subiendo y bajando. Lo que me recordó a esa espantosa canción de Ensaladilla Iglesia. “Comiendo, comiendo, comiendo, comiendo” cantaba mi mente “tu donut y el mío, llenando el vacío, subiendo y bajando” Me di una hostia mental. Dulce Amargo la tiene puesta todo el día y yo me quejo y ahora voy  pienso en esa canción. Me fui a la primera mesa donde descubrí un libro muy interesante “Hermoso pastel” leí la sinopsis y lo volví a dejar en la mesa. 25€ ¿De dónde se creen que viene el dinero de los arboles? Lo que si viene de los árboles son los libros. Otra hostia mental, últimamente o pienso en la chica del chocolate o solo pienso tonterías. Alcé la cabeza y me pareció ver a la chica de chocolate alzando la mano, intentando alcanzar algo, pero directamente aparte la mirada hacia la estantería de al lado “Los huevos del hambre”, me acerqué casi corriendo y leí la sinopsis aunque ya la había leído en internet, en libro impresionaba más. Quiero leerlo. Ya. Miré de reojo a la chica que se parecía a la chica de chocolate para descubrir que ERA LA CHICA DE CHOCOLATE. Y estaba en la estantería de al lado intentando alcanzar algún libro. Me acerqué a ella muy sigilosamente y leí el lomo del libro que intentaba coger. “Bel: Amor más allá del Menú”, la aparté con un suave empujón y me puses de puntilla para alcanzar el libro. Lo cogí y leí la sinopsis. Cuando terminé de leerlo se lo tendí a la chica de chocolate y le sonreír.
-          Tiene buena pinta.
-          ¡Cake! – Dijo en un tono casi de fastidio.
Mierda ahora me toca a mí decir su nombre, miré en todas direcciones buscando un letrero que me dijera como se llamaba, pero claro, eso no iba  a suceder, la miré y le sonreí de nuevo.
-          Hola. ¿Qué hace una chica como tú en un sitio como este? Espera, no respondas, lo sé. – Escuché como se reía, pero mis ojos comenzaron a buscar de nuevo su nombre entre las letras de los libros. Se cubrió la cara con el libro. - ¿Por qué te escondes? ¿Tienes un grano? - ¿Y yo porqué hablo tanto? A sí, porque no quiero encontrarme en la situación de tener que llamarla. Bueno parece que mis comentarios le hacen gracia.
-          No sé, ha sido un impulso. – Silencio incómodo. La chica del chocolate agachó la cabeza y leyó la sinopsis. Me miró y dijo de sopetón. – Tienes razón, tiene buena pinta.
-          Todos los libros merecen ser leídos. – Dije tocando el lomo de los libros de las estanterías si apartar la mirada de la chica de chocolate. – Tengan o no buena pinta.
La chica de chocolate asintió con la cabeza y el silencio volvió a reinar entre nosotras. No entiendo porque dije eso ¿Por el afán de quedar como una chica intelectual? ¿Quería impresionarla? ¿Por qué soy tan estúpida? No me habla. ¿Qué estará pensando? Fruncí el ceño, como si ese gesto pudiera descifrar mucho de ella, pero adivina, no pasó nada, seguía sin saber su nombre. Quizás sea el momento de preguntarlo. Abrí la boca, pero no dije nada. Ella no me estaba mirando, tenía la mirada fija en el libro, lo agradecí ya que me habría visto hacer eso y habría hecho el ridículo de una manera impresionante. Y esa frase sobre los libros me había quedado tan bonita que no quería estropear mi imagen. Me miró y me puse un poco nerviosa, no sé con qué cara de pensadora me había pillado.
-          ¿Sabes que significa la palabra “paupérrimo”? – No me esperaba esa pregunta. No, no lo sabía. Sin decir nada le alcé un dedo y le di la espalda.
-          Voy por un diccionario.
Pase por varias estanterías hasta llegar al ascensor y le di el botón. Entonces vi a la chica de chocolate un poco inquieta.
-          ¿Te pasa algo?
-          No, solo tengo un poco de claustrofobia.
La miré un poco dudosa, no quería meter la pata, pero yo era muy vaga. Bueno por ella y por la palabra “paupérrimo” me acerqué a las escaleras y la invité a pasar primero. Bajábamos en un silencio tan silencioso que podía escuchar como mis neuronas cuchicheaban sobre los estímulos. (Y suena muy estúpido esta comparación) Entonces caí en la cuenta de que estaba bajando las escaleras, yo, haciendo una actividad física. Miré a la chica de chocolate y me dije: “Se uno de sus miedos y aun no se su nombre” Manda huevos la cosa.
-          ¡Cake! Cuando un grillo grilla ¿Cómo se dice? – Vale, me gustaba su forma de romper el silencio. Me quede pensando un rato.
-          Creo que el verbo grillar es el adecuado. – Pensé sobre lo que acaba de decir ¿o no? – Yo grillo, tus grillas, él grilla…. Buscaremos grillar en el diccionario también.
Llegamos a la primera planta donde se encontraba los la estantería de los diccionarios. Guardamos silencio hasta llegar a la estantería de español y la miré con una sonrisa de tele tienda.
-          ¿Prefieres alguna editorial?
-          Me da igual. – Dijo sonriente como ella sola, aun con el libro en la mano, no me había dado cuenta de eso en todo el trayecto.
-          Veamos. – Dije cogiendo un diccionario al azar. – a, b, c, d, e, f, g…. ¿Buscamos grillar primero?
-          Me parece bien. – Dijo inclinando la cabeza como si la respuesta fuera obvia.
-          Grillar. Enhorabuena, la palabra existe. – Dije sonriente. - Intrigar con fines políticos, pero mucho me temo que eso no lo hacen los grillos.
-          ¿Quién te dice que no? ¿Quién te dice que no están conspirando contra nosotros? – Dijo con un tono dramático.
-          ¿Disney? – Dije recordando al grillo de Fa Mulan, ¡era tan mono! Agaché la cabeza de nuevo al diccionario. Busqué el segundo significado de la palabra grillar por si ese era el que buscábamos. - Dicho de un grillo: cantar. Pues sí, se utiliza para el canto del grillo. – Mantuve la cabeza gacha y por instinto seguí leyendo. – Grillarse: perder la energía de las facultades mentales. Sinónimo de chiflarse.
-          Estas grillada.
-          Así me gusta que adoptes nuevo vocabulario. – Caí en la cuenta de que me había llamado chiflada y me reí para mis adentros. – Tú también estas grillada.
-          Paupérrimo. Ahora. – La obedecí y pasé las páginas diciendo mentalmente h, i, j, k, l, m, n, ñ, o, p…yeah.
-          Paupérrimo. – dije en voz alta. – Superlativo de pobre muy pobre.
-          Ya puedo morir en paz. – Dijo con la mirada perdida en algún sitio. Al cabo de unos minutos me miró. - ¿Vamos al McDonald’s?
-          Mejor Burger King, mi bolsillo demuestra lo paupérrima que soy. – Guarde silencio dúrate un corto periodo de tiempo. – Hay bebidas gratis. – Aclare.
-          Así me gusta que adoptes nuevo vocabulario y ahorres.

Se enganchó a mi brazo y me sacó del café del libro. Paseamos hasta el Burguer King de la esquina de la Caipiriña. Entonces pensé que absurdo poner un Burger King junto a un McDonald’s se parado solamente por una tienda de medias llamada Macedonia. Suspiré y entramos en Burguer King. 

¿Como fue para Cookie?-->.Ven y Estruchame

3 comentarios:

  1. Me he reído mucho. Este es el mejor Capitulo, por ahora. xDD

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  2. No me he podido reír más con la canción del donut. Me ha encantado el capítulo. Sois geniales! Me voy a visitar a Cookie

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    Respuestas
    1. Yo también creo que este es el capitulo mas divertido. Lo del Donut fue una bomba de inspiración. xD

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