domingo, 5 de octubre de 2014

Ven y Engórdame: Capitulo 1.


Capitulo 1: 

Las ganas del ir al instituto no existían nunca habían existido, pero me levante de la cama  y arrastre mis pies hasta la cocina donde Dulce Amargo se comía sus cereales con la boca abierta. Dulce Amargo era mi hermana pequeña luchaba por hacerme la vida imposible, se comía mi comida, pero aun así presumía de un cuerpo fino y sencillamente perfecto, nada que ver con mis pesados bultos sobresalientes sobre el pantalón.
Estaba todo el día comiendo, yo en cambio no. Dulce Amargo estaba todo el día patines arriba, patines abajo y diciéndome con sus enormes ojos maquillados "Tu nunca aprendiste". Y por eso estoy gorda, no solo por que no me privo de nada, si no porque no hago nada de deporte.

Abrí la nevera y saqué leche. "Muuuucha suerte" leí en la caja sobre el rascador para descubrir sorpresa. Nunca rascábamos. Vagamente me dirigí a la despensa y saqué el colacao. Cuando tenia las dos manos ocupadas decidí coger el vaso con el sobaco. Estaba saliendo de la cocina cunado recordé lo mas importante. LA CUCHARA. Solté un bufido y me di la vuelta. Conseguí abrir el cajón con el dedo meñique y metí la cabeza par agarrar una cuchara con los dientes. Tardé pero lo logré.

Me fui a la salita, donde me esperaba mi amado sofá. Tenia una relación extraña con los muebles de mi casa, pero mi sofá era especial. Me encantaría poder dormir ahí, acurrucada en sus grandes brazos rodeada de su mantita calentita y junto a una pila de libros en el lado derecho. Deje todo sobre la mesa y me senté.
Leche + 4(Cuchara-Colacao-Leche) lo moví varias veces hasta que la leche cogió un color marroncito y me lo bebí de un trago.

Cinco minutos después ya estaba en la puerta del instituto. No suelo ser tan rápida, pero ese día en cinco minutos ya estaba dentro del instituto sentada en el suelo leyendo un libro. Mis compañeros no tardaron en llegar, pero mi lectura fue larga ya que no me hablaba con ninguno. Las razones no eran concluyentes, pero siempre estaba sola. Era el Cake de la vergüenza, el último que queda en el plato y el que por tanto nadie se quiere comer. No era asocial, tenia amigos y amigas sueltas en los diferentes cursos de Dulce de Leche, pero siempre me tocaba la clase en la que todos los compañeros podían ser de todo menos simpáticos.

Después de una dura mañana, después de 30 garabatos en el margen de los cuadernos y 6 intentos de algo parecido al Manga, sonó última hora. Todos salieron a empujones al pasillo y algunos salieron por la puerta para huir de la mas dura clase. La última. Me quedé mirando la puerta con recelo, tenia ganas de irme. Ahora tocaba ingles y no recuerdo haber hecho los deberes que la profesora insistió que hiciéramos en este fin de semana. Tarde unos minutos en decidir volver a la multitud e ir a clase como una alumna aplicada, una alumna aplicada que no soy. Intenté no chocar con nadie. Encoger hombro izquierdo, luego el derecho, ahora ando de perfil. Miré mi reloj de pulsera. Llegaba tarde. Apresure el paso rozando a las personas. (Sí, bueno, no me gusta rozar a las personas desconocidas ¿vale?)
Los deberes, volví a recordar que no los había hecho y la humillación que sufriría entonces seria insuperable. Absorta en mis pensamientos choqué con alguien y mi archivador cayó al suelo y sus hojas se esparcieron, todos mis apuntes hechos caos. "Me Cago en la ****"pensé, pero mis labios soltaron la palabra "Mierda" Me agaché a recogerlos lo mas rápido que pudo y divise como mi amiga Piruleta me ayudaba. Cuando me puse en pie me tendió dos o tres folios que guarde en el archivador de mala manera.
- Lo siento, Cake. – Dijo Piruleta. – No te vi.
- No pasa nada, Piru. – Le sonreí. – Tengo un poco de prisa, clase con Amargura. - Solté como si eso explicara mi despiste y muchas otras cosas.
- Vaya lo siento. – Piruleta me dedicó una sonrisa. – Te presento a Cokie, es nueva. Ella es Cake.
- Encantada Cake. – Añadió la joven. No era muy alta y su figura quedaba escondida tras un gordo archivador. Vaya, ¿Estaba ahí cuando me levanté? Le dediqué una sonrisa vaga y ella me devolvió una tímida. Miré mi reloj llegaba 10 minutos tarde y podrían llegar a los 15 minutos si no me daba prisa.
- Igualmente. Adiós.
Y corrí hasta la clase. Obviamente llegué tarde.

¿Como fue para Cookie? -> Ven y estruchame. 

8 comentarios:

  1. No voy a poder seguir leyendo "Ven y engordame" me entra hambre. xD
    Quiero saber como continúan las aventuras de Cake y Cookie... voy a leer la opinión de Cookie.

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  2. ME PARECE MUY INTERESANTE Y ORIGINAL LA HISTORIA!
    P.D: también tengo hambre

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    1. Es una historia que incita a comer. Lo sé, como mientras la escribo. xD

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  3. Menos mal que no estoy a dieta, si no, no podría leerlo!! ️😜

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    1. ^-^
      Espero que te este gustando y bienvenida al mundo de Cookie&Cake

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  4. Me ha dado hambre jejeje
    Me mola mucho lo de ponerles nombres de comida a los personajes, Cake, Cookie, Piruleta...
    ¡Doble ración de... ahora vuelvo voy a hacerme un colacao...

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